Mic No Mo, La solución más sencilla para acabar con el Mic Bleeding

Quizás como guitarrista el término ‘mic bleeding’ no te suene, pero seguro que a tu técnico de sonido (tanto de estudio como de directo) le ha dado más de un quebradero de cabeza. En escenarios abarrotados es muy común que varios micrófonos capten sonidos de otros instrumentos, lo que provoca cancelaciones de fase, dificultad para controlar niveles, etc. Aquí te presentamos algunas soluciones.

Microfonear un ampli para aprovechar todo su potencial en directo o en estudio no es fácil, incluso para técnicos de sonido con años de experiencia. ”El concierto estuvo bien, pero el sonido fue malo”. ¿Te suena esta frase? Si hay algo de lo que todo el mundo se queja en un concierto o a la hora de grabar a una banda, es del sonido. Y sobre todo cuando se trata de eventos ‘amateur’ o de grabaciones caseras, hay un problema que puede comprometer la calidad: el ‘mic bleeding’.

Para los que no conozcan este problema, el ‘bleeding’ (también llamado ‘spill’) es el sonido de un instrumento que se cuela a través de micrófonos que no son los usados para grabar ese instrumento en particular. Por ejemplo, el sonido de nuestra guitarra que capta el micrófono de la caja de la batería cuando tocamos en directo o estamos grabando en estudio.

¿Y por qué puede ser el ‘mic bleeding’ un problema? Lo primero son las posibles cancelaciones de fase que resultan en un sonido más débil o pérdida de determinadas frecuencias. Esto ocurre porque varios micrófonos recogen el mismo sonido pero no al mismo tiempo, ya que al haber una diferencia de distancia también se produce una diferencia en tiempo de unos milisegundos. Esta diferencia hace que la onda se desplace a destiempo, lo que puede provocar, en el peor de los casos, que si la onda se desplaza 180º se quede fuera de fase.

El bleeding también supone un problema a la hora de hacer varias tomas en estudio. Por ejemplo, cuando el grupo entero graba una toma básica pero el guitarrista quiere repetir su parte en una toma separada. Los sonidos de instrumentos que se hayan colado en la toma básica a través de micrófonos secundarios (básicamente lo que llamamos ‘mic bleeding’) seguirán apareciendo en sucesivas tomas, emborronando el resultado final y provocando probablemente problemas de fase.

Y en directo esto también supone un problema, ya que, sobre todo en escenarios muy abarrotados (piensa en grupos de Ska, World Music, Soul, etc.), el técnico de sonido lo suele tener difícil a la hora de ajustar los niveles de los diferentes instrumentos. El ‘mic bleeding’ se nota sobre todo en instrumentos ruidosos como guitarras con distorsión o la batería, cuyos sonidos tienden a colarse por el micrófono del cantante.

El caso de la batería es paradigmático, ya que, al ser la que más micrófonos requiere, es la que más problemas de este tipo termina dando. Si tomamos en cuenta que de media se suelen usar unos 8 micrófonos (por los que se cuela todo tipo de otros sonidos) podemos hacernos una idea de las dificultades que pasa un técnico para controlar volúmenes y aislar instrumentos. Y por supuesto, la batería también es una firme candidata a colarse por los micrófonos de nuestro amplificador.

Precisamente por todas estas circunstancias de las que hemos hablado, en directo, además de acercar los micrófonos mucho a las distintas fuentes de sonido, se intenta mantener la batería lo más alejada posible del resto de instrumentos y usualmente aislada a través de paneles especiales. También (sobre todo en estudio), se aíslan los amplificadores y al cantante, al que se suele encerrar en lo que se llama un ‘vocal booth’.

Por lo tanto, estas serían dos de las formas más comunes de evitar el ‘mic bleeding’: acercar los micrófonos a la fuente de sonido y aislar acústicamente los distintos instrumentos.

Hay más formas de intentar evitar este problema, pero nosotros nos vamos a centrar en la más sencilla, efectiva y enfocada especialmente a los guitarristas: el Friedman Mic No Mo.

La solución: no usar micros

A estas alturas del artículo, probablemente te hayas dado cuenta de que el causante del problema es, efectivamente, el micrófono. Por eso, una de las soluciones para evitar el ‘mic bleeding’ es usar cajas de inyección en vez de microfonear. Pero claro, puede que pienses (y con razón) que no te has gastado unos buenos euros en tu amplificador para terminar conectando tu guitarra a una caja de inyección.

El fabricante estadounidense Friedman, propiedad de Dave Friedman, sabe muy bien hasta qué punto esto puede ser un problema, después de más de 25 años construyendo amplificadores para, entre muchos otros, iconos del rock como Eddie Van Halen o Jerry Cantrell. Y por eso han querido poner una solución sencilla pero efectiva: el Mic No Mo, una caja de inyección pasiva con emulación de pantalla.

Pero el Mic No Mo es mucho más que una caja de inyección, es también un emulador. Y te preguntarás (también con razón), qué te puede ofrecer este dispositivo que no te ofrezcan otros tantos emuladores que saturan el mercado.

Empecemos diciendo que el nombre Friedman lleva aparejado un compromiso con la calidad sonora, y en este aparato eso se nota. Estamos hablando de una caja de inyección pasiva con simulación de altavoz basada en el mismo diseño de circuito analógico que los amplificadores Friedman Runt. Por lo tanto, sonido análogico de alta calidad.

Por supuesto, este diseño completamente analógico ha sido estudiado para garantizar que el tono se mantenga a la altura de las mejores simulaciones digitales de altavoz y las mejores respuestas de impulso del mercado.

El Mic No Mo se coloca entre el amplificador y el altavoz, y lo que hace a esta caja única es que ofrece una salida simulada no sólo de altavoz, sino también de micrófono. De hecho, tiene un pequeño switch para simular la colocación del micro centrado o fuera de eje (Center/Edge). ¿Y por qué es importante esto? El sonido, como ya hemos comentado, toma su tiempo para desplazarse. Si el micrófono está en eje (centrado) la onda sonora alcanza el diafragma de forma directa y equilibrada. Si está fuera de eje, la onda alcanza el borde (edge) primero y continúa a través del resto del diafragma. Esto implica que el sonido recogido tiene menos presencia y una respuesta en frecuencia ligeramente diferente.

De esta forma, con el Mic No Mo se consigue dotar al sonido final de un tono de amplificador más ‘natural’ pero sin la molestia y las dificultades que ocasiona usar un micrófono para captar el tono de la guitarra.

Además, cuenta con un par de funciones extra bastante útiles, como un selector de tierra (ground) para evitar ruidos molestos de corriente y dos pads para reducir el volumen en 10 y 30 dB.

Importante: ¡No es una caja de carga, por lo que debe tener un altavoz conectado a la unidad o podría dañar la etapa de su amplificador!

Tener un buen equipo cuesta dinero y tiempo. Una buena guitarra, un buen amplificador, pedales, los cables y un largo etcétera hasta llegar a ese sonido que nos hace únicos. Cuando llega la hora de mostrar en directo o en estudio nuestras horas de ensayo perfeccionando la técnica lo menos que queremos es que un mal emplazamiento del micrófono afecte a la calidad del sonido.

Friedman Mic No Mo – Analog Cab Simulator

Más información: Friedman Amps