Diferencias entre pastillas activas y pasivas

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Lo habrás escuchado varias veces sin saber exactamente a qué se refiere. Las guitarras y bajos eléctricos pueden llevar dos tipos de pastillas: las activas y las pasivas. Pero, ¿cuál es la diferencia? ¿cuál elijo? Bueno, para los que tienen prisa, vamos con la respuesta corta: las pastillas activas están alimentadas por una batería (pila) incorporada, mientras que las pasivas no necesitan de un dispositivo externo. A los que queráis profundizar un poco más y saber los pros y contras, ventajas y desventajas y diferencias entre ambas, os aconsejamos seguir leyendo.

La electrónica es sin duda alguna un factor importante en el que tenemos que fijarnos al escoger o comprar una guitarra o bajo eléctrico, ya que es de los elementos que más contribuyen al sonido final y, dependiendo del tipo de pastillas que escojamos, nuestro instrumento también contará con distintos sonidos. Las pastillas que escojamos serán decisivas en cuanto al estilo de música que queramos tocar o a los sonidos que queremos extraer de nuestra guitarra.

Como siempre, no hay consejo fácil y, escoger entre una y otra dependerá del uso que se le quiera dar y el sonido que se quiera conseguir. Con suerte, con este artículo os facilitaremos la labor.

Un poco de historia

Se podría decir que la guitarra eléctrica nació en el mismo momento en el que a una guitarra acústica de jazz se le puso un transductor, allá por 1932. Los jazzistas buscaban una forma de amplificar el sonido de sus guitarras para poder sonar dentro de las big bands de la época.

Un transductor es un dispositivo capaz de transformar o convertir una determinada manifestación de energía de entrada, en otra diferente de salida. En concreto, ‘recogen’ (de ahí el nombre en inglés, pickup) las vibraciones de las cuerdas o madera y la convierten en impulsos eléctricos que son amplificados por un amplificador.

Pastillas pasivas

La pastilla de guitarra original era un diseño pasivo. Principalmente se trata de transductores simples, que han sido construidos envolviendo muchas bobinas de alambre de cobre alrededor de un imán permanente, normalmente fabricado con alnico o cerámica.

El mero hecho de tener ubicado el imán cerca de las cuerdas hace que éstas también se conviertan en imanes al magnetizarse.

La gran mayoría de guitarras Les Paul, SG, Stratocasters y Telecasters cuentan con pastillas pasivas. La forma más sencilla de reconocerlas es a través de los polos magnéticos, esos puntitos que recorren la pastilla. Hay veces que están recubiertas de metal. Por último, en la parte posterior no hay ningún tipo de compartimento para la pila, como podéis ver en las imágenes de esta Rittenhouse Strat:

¿Qué pasa con los bajos?

Por su parte, en bajos eléctricos, los encontrarás en los modelos clásicos de los 60 y 70, y sus muchas reediciones. Fueron los responsables del sonido ‘Motown’, The Beatles o Cream, por poner solo unos pocos ejemplos. Aquí una muestra de un auténtico sonido de la época con pastillas pasivas:

Sin duda un sonido denso y gordo. Hoy en día siguen siendo las más fabricadas y la mayoría de guitarras y bajos las llevan ya que son más baratas de construir. 

En cuanto a la forma de reconocerlos visualmente pasa igual que con las guitarras. Normalmente las pastillas pasivas muestran los polos magnéticos y en el reverso no se ve ningún tipo de compartimento. Se puede comprobar claramente en las siguientes imágenes de este Vintage ICON V4MR:

Ventajas y Desventajas

Entre las principales ventajas de este tipo de pastillas está el hecho de que se consideran mucho más expresivas. Es decir, son capaces de reproducir hasta las más sutiles formas de tocar, y trasladarlo con precisión al amplificador.

Además son muy sensibles por lo que al cambiar el ángulo de la pastilla apretando los tornillos de ajuste, se puede cambiar el tono de la guitarra.

Por el contrario, como principal desventaja destaca que, como causa de su sensibilidad, las pastillas pasivas se ven más afectadas por la elección de la madera y la calidad de la guitarra en general. Además, suelen dar también problemas de retroalimentación.

Como comentábamos anteriormente, en los bajos, las pastillas pasivas tienden a tener un tono cálido, completo, redondo y dinámico, proporcionando un tono gordo y contundente, pero por contra, no proporcionan mucho control sobre el tono, permitiendo sólo cortar las frecuencias graves y agudas, sin permitir ningún tipo de graduación. De por sí no es malo, pero qué duda cabe de que proporciona menos opciones para dar forma al tono.

Al igual que con las eléctricas, también dan problemas de retroalimentación, ya que, como hemos explicado, las pastillas pasivas utilizan imanes más grandes y pueden captar más ruido e interferencia que las pastillas activas.

Pastillas activas

Las pastillas activas usan bobinas de alambre, igual que las pasivas, pero se diferencian primero en que usan menos bobinas y además su circuito incorpora un preamplificador activo (usualmente con una alimentación de una batería de 9V) que aumenta la salida.

Es por eso que son muy comunes verlas en guitarras de metal, donde las humbuckers activas se han convertido prácticamente en la norma, gracias a su extra de “calor” y ganancia. La forma de reconocerlas es que en la posterior suelen llevar el compartimento para las pilas. Y de ahí nace también su principal desventaja: si se te acaban las pilas, tu instrumento no sirve para nada. Es por eso que hay que acordarse siempre de desenchufar el cable cuando no se esté tocando, ya que de lo contrario siguen consumiendo pila.

Por otro lado, también permiten ecualizar el sonido, ajustando el nivel de graves, medios y agudos.

Por último, al no ser tan sensibles las pastillas activas son menos dependientes del resto de la guitarra, por lo que es común usarlas a la hora de mejorar guitarras más baratas, ya que se puede conseguir un gran timbre aunque la madera y la construcción no sean de gran calidad.

Aquí en las imágenes veréis una guitarra Epiphone Prophecy con pastillas activas EMG. Como veis, no hay polos magnéticos y están protegidas por una cubierta de plástico, mientras que en la parte posterior se ve claramente el compartimento para la pila.

¿Y en los bajos eléctricos?

En el caso concreto de los bajos, las pastillas activas al tener más salida suelen tener un tono más cálido, en general más brillante y claro. Por otro lado, hay menos pérdida de señal en el camino hacia el amplificador de bajo.

Al utilizar imanes más pequeños recogen menos ruido e interferencia externos aunque algunos preamplificadores pueden ser ruidosos, especialmente cuando aumentas los agudos.

En estas imágenes os mostramos un bajo Warwick Streamer con pastillas activas en las que, al igual que pasa con las guitarras eléctricas, no se ven los polos magnéticos y en la parte posterior se puede ver el compartimento para la pila.

Quiero escuchar la diferencia

En este vídeo veréis una comparativa entre dos guitarras exactamente iguales con diferentes tipos de pastillas, donde se escucha claramente las diferencias entre ambas:

Como habréis comprobado, las diferencias son sutiles, pero notables.

En resumen, ¿cuál es la diferencia entre las pastillas activas y pasivas?

A grandes rasgos, las principales diferencias entre estos dos tipos de pickups son:

  • Las activas son algo más sofisticadas y usan un pre-amplificador (con una fuente de energía que suelen ser pilas) para poder procesar la señal de la guitarra, mientras que las pasivas emiten el sonido de forma inalterada, directamente así como lo reciben a través de las vibraciones de las cuerdas al tocarlas.
  • Las activas producen un tono más estable y hacen menos ruido que las pasivas corrientes. Las pasivas reproducen exactamente lo que pasa a través de ellas, sin alterarse.
  • Las pastillas activas suelen favorecer más los sonidos extremos, – las recomiendan a guitarristas de metal que trabajan bajo dinámicas constantes y para grabaciones – mientras que las pasivas por norma general otorgan más versatilidad al músico, ya que son muy fieles a la forma en la que tocas, tus ataques, etc. por lo que se suelen usar mucho en jazz, blues, funk, etc.
  • Un tipo de pastilla no es necesariamente mejor que el otro: emiten distintos tipos de sonido que podrán irnos mejor o peor según el estilo de música que queramos tocar.

Conclusión

Repetimos: la principal diferencia entre pastillas activas y pasivas es que las primeras son alimentadas por una batería externa que les proporciona más salida. Esto genera ciertas particularidades en el tono que, sin ser extremas, configuran parte del carácter final del sonido.

En términos generales y como ya hemos comentado, si tienes una buena guitarra, bien construida y con buena madera, las pastillas pasivas serán más sensibles a las sutilezas tonales que aporte la madera, especialmente si se trata de modelos que no son sólidos, como muchas guitarras de jazz. Por otro lado, si necesitas mucha ganancia para utilizar con distorsión, como en el hard rock o el metal, las activas serán tu elección.

En el caso de los bajos, pasa un poco igual, las pastillas pasivas te dan ese sonido gordo y vintage de la música de los 60 y 70, aunque tienden a sonar poco definidas, mientras que las activas son especialmente buenas para tonos de rock en los que necesitas más ganancia. 

No obstante, es esencial que las escuches por ti mismo y te decidas en base a tus necesidades y gusto personal.